Marilyn Monroe, estrella de Hollywood: “Nunca podría fingir algo que no sintiera. Nunca podría hacer el amor sin amar y si amara tampoco podría ocultarlo”

Este año se cumplieron 100 años del nacimiento de Norma Jeane Mortenson, conocida popularmente como Marilyn Monroe, una de las grandes estrellas de Hollywood y uno de los principales símbolos de belleza y sensualidad de la historia del cine.

Nació el 1 de junio de 1926 en Los Ángeles, hija de Gladys Baker, una madre soltera que trabajaba como montadora de películas y atravesaba problemas de salud mental. Por eso, gran parte de su infancia la pasó en distintos hogares de acogida e instituciones.

De adolescente encontró en el cine una vía de escape y, con el tiempo, se convirtió en una de las actrices más reconocidas de la industria. Con faldas y a lo loco, La tentación vive arriba, Los caballeros las prefieren rubias, y Niágara son solo algunas películas en las que trabajó.

Detrás de su imagen pública, sin embargo, había una mujer cuya vida estuvo atravesada por una infancia complicada, la soledad pese al éxito, adicciones, matrimonios breves y una constante exposición mediática.

Se casó tres veces y estuvo en pareja con algunas de las figuras más conocidas de su época. En My Story, el libro autobiográfico escrito con la colaboración de Ben Hecht y publicado en 1974, doce años después de su muerte, Monroe no solo habló su infancia y sus éxitos, sino que también reflexionó sobre su manera de entender el amor.

Marilyn Monroe, estrella de Hollywood: “Nunca podría fingir algo que no sintiera. Nunca podría hacer el amor sin amar y si amara tampoco podría ocultarlo”

“Nunca podría fingir algo que no sintiera. Nunca podría hacer el amor si no amara, y si amara tampoco podría ocultarlo, del mismo modo que no podría cambiar el color de mis ojos”, confesó.

El amor en la vida de Marilyn Monroe

Según detalla El Mundo, las entrevistas entre Monroe y Ben Hecht para la autobiografía comenzaron en marzo de 1954, en el Hotel Beverly Hills de Los Ángeles. Uno de los temas que abordaron fue su vida amorosa.

En ese libro, Marilyn reveló que para ella la sexualidad no podía separarse del amor y que no podía acostarse con alguien sin sentimientos de por medio.

Su historia sentimental estuvo marcada por tres matrimonios y otros romances con algunos de los hombres más famosos de su época. El primero fue James Dougherty, con quien se casó el 19 de junio de 1942, poco después de cumplir 16 años.

Dougherty trabajaba para la empresa aeroespacial Lockheed Corporation y el matrimonio también significó para Marilyn una forma de alejarse de los hogares de acogida en los que había crecido. La pareja se separó en 1946, después de cuatro años.

James Dougherty y su mujer norma Jeane Baker, quien luego se convertiría en la actriz Marilyn Monroe, en el día de su boda en 1942. Foto: EFE.

Tras el divorcio, Monroe comenzó a trabajar como modelo. En 1949 posó desnuda para un calendario y las fotografías se hicieron famosas cuatro años después, cuando fueron publicadas por Playboy.

Por entonces ya había comenzado su relación con Joe DiMaggio, considerado uno de los mejores jugadores de béisbol de todos los tiempos. Se habían conocido en junio de 1952, en un restaurante de Los Ángeles.

La pareja se casó en enero de 1954, cuando la carrera de Monroe estaba en pleno ascenso, después de películas como Niágara, Los caballeros las prefieren rubias y Cómo casarse con un millonario.

Marilyn Monroe y Joe DiMaggio, su segundo marido.

Sin embargo, durante su luna de miel en Japón y Corea, DiMaggio comenzó a sentirse eclipsado por la fama de Marilyn, lo que alimentó sus inseguridades y celos. Tampoco soportaba la imagen de la actriz como sex simbol.

La crisis llegó el 15 de septiembre de 1954, durante el rodaje de la famosa escena de la falda levantada por el aire sobre una rejilla del metro en La comezón del séptimo año.

La situación desencadenó una fuerte discusión entre ambos y episodios de violencia. En octubre de ese mismo año, Monroe pidió el divorcio por crueldad mental, después de apenas nueve meses de matrimonio.

Dos años después, Marilyn volvió a casarse, esta vez con el dramaturgo Arthur Miller. Se habían conocido en 1951, en una fiesta en Los Ángeles, donde fueron presentados por el director Elia Kazan.

Marilyn Monroe y Arthur Miller. Foto: AFP.

La relación comenzó mientras Miller todavía estaba casado y, pese a las dificultades de la exposición mediática y los problemas de salud y emocionales de la actriz, estuvieron juntos casi cinco años, hasta su divorcio en 1961.

Detrás de la estrella que Hollywood convirtió en un ícono había una mujer que buscaba compañía y vínculos auténticos, pero que muchas veces se sentía incomprendida.

Monroe murió en Los Ángeles el 4 de agosto de 1962, a los 36 años. Fue encontrada sin vida en su habitación por su ama de llaves, Eunice Murray. Si bien la versión oficial dictaminó que murió por una sobredosis de barbitúricos, su muerte alimentó numerosas teorías y especulaciones a lo largo de los años.

Fuente: www.clarin.com

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